Emprendimiento

Uniendo el impacto social con el emprendimiento.

Como saben en el mes de octubre trabajamos con el proyecto “Emprende por una Causa” – The Pink Box Project Edition. Por esta razón fuimos invitadas al evento Café Emprendedor de la PUCMM, donde todos los jueves hay invitados que exponen sus proyectos, emprendimientos o experiencias laborales en medio de un ambiente muy informal y con cafecito en mano.

Tenemos que admitir que cuando recibimos la invitación, no teníamos ni idea de cómo íbamos a abordar el proyecto desde el punto de vista de negocio. Tampoco es que habíamos pensado mucho en eso, la verdad es que este proyecto en inicio fue algo que trabajamos con mucha ilusión de aportar nuestro granito de arena a esta hermosa causa, que tan cerca nos llega al corazón. El cáncer de mama es el diagnóstico más común entre el cáncer en las mujeres y solo en Estados Unidos se estima que al año 252,000 serán diagnosticadas de cáncer de mama y más de 40,500 morirán. ¿Alarmante estas cifras, verdad?

 

 

Volviendo al tema de nuestra exposición en café emprendedor, cuando empezamos a investigar sobre el tipo de negocio que estábamos trabajando en este proyecto nos encontramos con el Emprendimiento Social, que no es más que cuando un proyecto o negocio utiliza las estrategias de mercado actuales con el fin de alcanzar un bien social  o medioambiental. Específicamente el tipo de Emprendimiento Social que estamos llevando a cabo aquí es el de Mercadeo por Intercambio, que es cuando se ayuda a mercadear o vender el producto del cliente [En este caso los emprendedores] obteniendo un beneficio no tangible. [En este caso sería publicidad y posicionamiento de la marca La Factoría].

Llevar un proyecto por el librito, como dicen, no es fácil. Hay muchos factores que inciden en que sea exitoso o no lo sea. Nuestro objetivo era claro desde el principio. Queríamos crear conciencia de la prevención del cáncer de mama a través de nuestras cajas y posicionar la marca La Factoría simultáneamente. Nuestra primera situación por resolver era como  lograr que el proyecto fuera económicamente factible y cual  producto utilizar como vía de inspiración para llegar a nuestro objetivo.

Grupo de chicas participantes en el proyecto.

A esto le encontramos una solución que me pareció genial. Como nuestro target es en su mayoría mujeres, decidimos hacer un llamado a otros emprendedores como nosotras y así sumarle valor al proyecto mediante el modelo intermediario mercadológico. También mediante el  patrocinio de una fundación alineada con la causa. Consideramos que realizando una labor compartida nuestra intención tendría mayor impacto. Uniéndonos a otros emprendedores nuestra voz se haría más fuerte, llegaría más lejos.

No estábamos equivocadas, creamos un impacto  integrando nuestros esfuerzos junto a los colaboradores y emprendedores, haciendo un llamado por medio de nuestras cajas a que las mujeres acudan a realizarse controles, diagnósticos y tratamientos  oportunos y efectivos.  Además de la donación del 100% de las ganancias a una fundación que trabaje con la causa, En este caso la Fundación HOMS, y fue mucho mayor de lo que imaginamos.

¿Cuál ha sido la parte más difícil?  Pues yo te diría que la logística de preparar 350 cajas con productos de 40 emprendedores, donde queremos que todo el que adquiera una de nuestras cajas sienta el deseo de obtener esa prevención que estamos buscando.

La mejor lección que nos ha dejado este proyecto definitivamente ha sido que en este país hay mucha gente creativa y con ganas de lograr un cambio, con ganas de aportar, con ganas de luchar.

Otro grupo de las emprendedores que nos acompañaron en el proyecto.

En el transcurso de este proyecto hemos conocido emprendedores fabulosos, llenos de ideas, disposición, deseos de dar. Hemos conocido historias inspiradoras de personas que han luchado y ganado la batalla en esta terrible enfermedad y lo mejor es que hemos creado una plataforma de emprendedores con lo que sabemos que podemos contar para futuros proyectos que se nos presenten.

Definitivamente este proyecto de “Emprende por una Causa” vino para quedarse como parte de la responsabilidad social de La Factoría. No hay mejor satisfacción que saber que aparte de emprender en lo que te apasiona, estas creando un cambio positivo en la sociedad.

En esta semana mundial del emprendedor que ya termina, te invitamos a que habrás tus horizontes. A que conectes con las personas, que hables con otros emprendedores en tu área. No se imaginan el cambio que esto puede lograr en su propio emprendimiento y en su vida.

Felicidades a todas esas almas, que como nosotras, quieren ser dueños de su propio negocio, de su propio tiempo y de su propia vida.

JB

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