Emprendimiento

Super Blog Biznet. La experiencia de vivir una convención para emprendedoras.

Nos levantamos temprano con maletas en mano, destino Aeropuerto Internacional las Américas desde Santiago, a las 4:30 am con mas ganas que sueño. Poniendo en pausa nuestra amada rutina diaria, dejando en casa neveras y alacenas abarrotadas para que no faltara nada en nuestra ausencia, los niños bajo la vigilancia de Papá, abuelos y tíos; en el taller todo en orden y programado para que continuara funcionando normal. Y aún así cargando con la inquietud y el miedo de olvidar algo.

Nos fuimos por ese impulso de querer crecer, de seguir nuestros sueños, porque sabíamos que así como nosotras habían más mujeres dirigiéndose al mismo destino con las mismas preocupaciones.

Estábamos ansiosas, emocionadas, expectantes y ávidas por absorber todo lo que este mágico universo había compuesto para nosotras en esta nueva aventura, decretada como la primera de muchas para La Factoria.

Llegamos a Orlando, cansadas físicamente, pero abrazando con nosotras la fatiga del viaje para inmediatamente salir y disfrutar de la ciudad, cenamos rico mientras conversamos sobre todo lo que haríamos en el Biznet, ensayamos nuestro pitch y repasamos la lista de todos los Speakers a quienes estabamos super ansiosas por conocer. Finalmente ese primer día descansamos, queríamos recargar energías para lo que vendría y disfrutarlo al máximo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llegó el tan esperado día!!! Despertamos e inmediatamente disfrutamos de un rico café en nuestra habitación mientras nos deleitabamos de una magnifica vista de la ciudad, luego nos preparamos y nos dirigimos con todas las ganas a la convención.

Al llegar conectamos desde un principio con las chicas, comenzamos a tirarnos fotos, nos reencontrarmos con las que ya conocíamos y saludamos por primera vez a las que seguíamos por redes y no conocíamos físicamente, todo aquello fue cósmico, la buena energía del lugar era palpable y contagiosa, el accesorio común de todas era nuestra sonrisa, como esas amigas que duran años sin verse y cuando se vuelven a encontrar es como si el tiempo no hubiese pasado.

El Cibao presente en Bisnet Latina, con nuestra Amiga Niels Ureña

Cuando entramos al salon nos ubicamos en una de las mesas, la cual nos dio la bienvenida con regalos, Si! porque hasta la mesa señores era parte del equipo de producción, fue la que nos acogió esos dos días y fue testigo de ese mar de emociones que allí vivimos.

Desde que inició el programa de actividades como era de esperarse no hubo un momento en el que parara la adrenalina. Entre risas y unas cuantas lagrimitas no nos quedó la menor duda de que así la pasaríamos el resto del tiempo.

Aquí con @soycybermujer, @andreinaespino, @soymarisantana

Cada intervención de los Speakers, sus experiencias de vida y hasta el equipo que estuvo involucrado en la producción del Biznet, aportó tanto contenido de valor, que solo personas llenas de amor son capaces de brindar.

Es increíble como Gianny Liranzo tiene la habilidad de juntar tantos seres valiosos en un solo lugar y compartirlo con todas nosotras. En todo momento nos mantuvimos interesadas, no queríamos ni siquiera parpadear para no perdernos nada, tantos momentos especiales, inolvidables, que queríamos grabar y atesorarlos para siempre.

Sin dudas disfrutamos de todas las participaciones, mentores como Vionette Pietri, Luz María Doria, Silu Scheffer, Alexandra Ramírez, Andreína Espino, Monica Mendoza, Minin Arévalo, Lissa Viñas, sembraron para siempre una semillita de inspiración en nuestros corazones, que desde entonces no ha parado de crecer y seguirá creciendo. Unas de las intervenciones que mas disfrutamos fue la bienvenida que nos diera el Comisionado de la ciudad de Orlando Tony Ortiz quien entre risas y hasta unas cuantas lagrimitas nos mostro su gentileza y apoyo.

Simplemente Gracias! Gianny por motivarnos e impulsarnos a pesar de las tantas negativas que nos imponemos, gracias por regalarnos el espacio donde conocimos tantas personas maravillosas.

Nuestras expectativas fueron superadas al punto de que se nos eriza la piel, todo ese miedo que nos cegaba en un principio y nos hacía ver que era imposible llegar a vivir esa experiencia se desvaneció por completo. De pronto nos sentimos más aliviadas, nos dimos cuenta que no estaba mal hacer algo por nosotras y que en definitiva no estabamos siendo egoístas al poner en pausa nuestra rutina dejando nuestros hijos y esposos, porque cada vez que nos abrimos la puerta para crecer todos a nuestro alrededor crecen con nosotras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *